Déjame ser tu pecado, la que llene de suspiros tu corazón, déjame que ponga mis labios, sobre los tuyos, en un rincón. Y no le digas a nadie, que fuiste mío, es un secreto entre los dos, a mí me dan escalofríos, cada vez que recuerdo tu pasión. Y si quieres..., nos vemos, allí donde tú y yo sabemos, donde solo se escucha, tu corazón. Dónde los gemidos se ocultan entre las piedras, vino, queso y besos de amor. Solamente pídele a mis labios, que se acerquen a los tuyos y con la boca abierta, beba de tu pasión. Que mis ojos se queden abiertos, mientras me haces el amor y mis manos devore en tu cuerpo, en nuestra casa, solos tú y yo. Pero no le digas a nadie, que fuiste mío y yo tuya, no le digas a nadie, que vivimos dentro, de una fantasía.
HABLANDO DE DE ALMAS Desde mis ojos cansados, hay imágenes que se mantienen en el recuerdo, por eso hoy vine a verte. Vine, a empaparme de tu alma por unos minutos, solo a eso... para que perdure tu imagen en mi. Para sobrevivir al deterioro de mi mente, que está cansada. que ya comienza a perder la lozanía de la juventud. Y me perdí en tu piel, con el alma al descubierto, porque cuando dos almas se encuentran, después de haberse amado tanto, un eclipse estalla, esparciendo una luz... creando una estrella. Y así, cada vez que miremos al cielo, sabremos donde está nuestro hogar, porque tu alma y la mía, ya nunca se podrán separar.
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